Templo das Musas – Instituto Neopitagórico en Curitiba.

Si pensamos sobre viajar a Brasil, lo primero que imaginamos es un mar azul, playas doradas y soleadas, selva virgen y ciudades modernas.

Pero Brasil es un país lleno de sorpresas. Quién hubiera pensado encontrar en pleno Curitiba, capital del estado de Paraná, un templo griego dedicado a evocar y revivir el pensamiento del gran filósofo Pitágoras.

Por eso, si vas a Curitiba, te recomiendo conseguirte una autorización para visitar el llamado “Templo das Musas”, sede mundial del Instituto Neopitagórico fundado en 1909 por el escritor paranaense Darío Vellozo. Lo disfrutarás, aunque de Pitágoras no sepas mucho más que el célebre teorema del triángulo rectángulo que nos enseñaron en la escuela secundaria.

En armonía con su trasfondo esotérico, este edificio de estilo griego, con suntuosas columnas, levantado sobre un amplio terreno arbolado, se oculta a la vista del viandante tras densa vegetación y altos muros.

Darío Vellozo

Situado en un tranquilo barrio residencial, permanece como lugar casi de peregrinación para investigadores que buscan indicios de actividad ocultista en la ciudad, y muchos lo ven como un imán capaz de atraer sucesos extraños. Por si piensas visitarlo, te daremos algunas referencias sobre su origen y significado.

Con el inicio del siglo XX vino una época de grandes transformaciones para Curitiba. La antigua edificación cedió su lugar a amplias residencias con jardines, se construyeron plazas y parques, se prestó más atención a la iluminación y estética de la ciudad.
Con justicia se ha dicho que era la “Belle Époque” de Curitiba.

En consonancia con ese movimiento, aparecen los poetas simbolistas, y entre ellos, Darío Vellozo, impulsor de revistas y cenáculos literarios. Él fue quien destinó su propia chacra para crear el Templo das Musas como lugar de reunión para sus discípulos y amigos, que sirvió también para guardar y conservar documentos y obras de los simbolistas.

Al mismo tiempo creó el Instituto Neopitagórico, para revivir y actualizar la mística de antiguas tradiciones esotéricas.
Al fallecer, en 1937, dejó esta obra en manos de su nuera, Rozala Garzuze, quien lo cuidó hasta su muerte, en 2009, a los 103 años de edad.

El Templo das Musas contiene un acervo literario y artístico de enorme valor: libros raros, pinturas, fotos; todo este valioso material está al cuidado de un curador, Paulo, quien heredó este cargo de su padre y a su vez algún día lo transmitirá a su hijo.

El Instituto se inspira “en los Versos de Oro de Pitágoras, para la Cultura, la Verdad, la Justicia, la Libertad, la Paz, la Fraternidad y la Armonía”, según lo expresan sus estatutos.

El Instituto pasó a ser internacional cuando el médico argentino Luis Cristóforo Postiglione visitó el Templo das Musas y fundó en Buenos Aires una institución afín.

En el Instituto se desarrollan cursos de teosofía, pitagorismo, ocultismo e historia de las religiones, entre otros; posee una biblioteca especializada y realiza reuniones de estudio una vez por mes.