Sete Lagoas y la Gruta Rei do Mato.

Al norte de Belo Horizonte, en la región central del estado de Minas Gerais, se encuentra la formación de piedra caliza conocida como la Tierra de las Lagunas Encantadas.

Es aquí donde se levanta la ciudad de Sete Lagoas, rodeada de una zona de grandes bellezas naturales, rica en cursos de agua y áreas verdes; su nombre hace referencia a siete lagunas, pero en realidad, son diez las lagunas que existen en el perímetro urbano.

La Laguna Paulino es la más central y la que concentra mayor movimiento turístico, con numerosos hoteles, restaurantes y bares en sus márgenes. Las demás lagunas están situadas en barrios residenciales.

La ciudad de Sete Lagoas se encuentra a 44 kilómetros de Cordisburgo, a 60 de Lagoa Santa y a 76 de Belo Horizonte; su población es de algo más de 180.000 habitantes, y su producción económica es diversificada: posee la mayor reserva de piedra pizarra del estado, cuenta con industrias textiles, de cerámica y piezas de automóvil, es la primera productora de leche de la región, y se distingue también por la exportación de arrabio.

Sete Lagoas es rica en formaciones rocosas, y la gran atracción de la zona es la gruta Rei do Mato, que se extiende a lo largo de casi mil metros, aunque sólo 220 metros son los que están abiertos al público, y todavía se encuentra en formación por la acción del agua. 

Una visita a la gruta Rei do Mato nos depara una sorpresa tras otra, desde sus estalactitas y estalagmitas, sus cascadas de piedra con brillo de cristal, hasta el lago suspendido que se halla en una de las cámaras, al que llaman el Poço dos Desejos (el Pozo de los Deseos); y el lugar conocido como Salão das Raridades (Salón de las Rarezas), una cámara espectacular que contiene columnas formadas por cristales de calcita, idénticas y paralelas, ¡de más de veinte metros de altura y unos treinta centímetros de diámetro!

El nombre de la gruta tiene un origen legendario. Rei do Mato, en portugués, significa “Rey del Bosque”, y se dice que recuerda a un aventurero perseguido que vivía en una cabaña cercana a esta gruta, o, según otra versión, tenía como refugio la caverna misma. Cerca de la Gruta Rei do Mato hay una caverna más pequeña, donde se descubrieron pinturas cuya antigüedad se calcula en unos 4.000 a 6.000 años, así como el esqueleto de un animal extinto, el Xenorrinoterium bahiense; actualmente hay en la caverna una réplica de este animal.

Desde la ciudad de Sete Lagoas se llega fácilmente a las grutas en autobús o en taxi. Las opciones de hospedaje y comida son variadas y cada uno puede elegir según su gusto y posibilidades.