Navegar por el río Amazonas a bordo de un crucero.

Seguramente en un momento u otro, todo amante de los viajes turísticos y del conocimiento de las bellezas que una naturaleza pródiga pone a nuestro alcance, ha tenido entre sus proyectos la navegación del río Amazonas entre Belém y Manaus u otros puntos de su curso a bordo de un crucero. Quizás, haya llegado la hora de concretarlo ¿por qué no?

Recordemos que el Amazonas es un río que corre por el norte de Sudamérica, que la mayor parte de su longitud transcurre en tierra brasileña, y que está considerado uno de los mayores del mundo por su caudal de agua y su extensión; es navegable por buques de gran calado en la mayor parte de su recorrido, y se inunda periódicamente.

Los transatlánticos suelen hacer escala en Manaos, y otras embarcaciones pueden seguir aún más arriba, traspasando la frontera con Perú, y llegar hasta las nacientes mismas del gran río, con el nombre de Vilcanota, que se cambia en Solimões al entrar en Brasil.

Las propuestas turísticas para un crucero por el Amazonas son varias, aunque en cualquier caso será siempre una experiencia única. Se prevé una duración de una semana para una excursión completa, adentrándonos en la selva amazónica para admirar la exuberancia de su fauna y flora, realizando durante el trayecto avistamiento de aves y de yacarés, visitando comunidades indígenas y presenciando el solemne encuentro de las aguas de los ríos Solimões y Negro, confluencia que da origen al Amazonas; allí, con un poco de suerte, podremos observar los delfines tucuxi y los delfines rosados. En una palabra, un viaje con ribetes de turismo aventura.

El estado de Amazonas está cruzado por la línea del ecuador, lo que determina un clima cálido y húmedo, con lluvias abundantes durante casi todo el año, que se concentran mayormente entre diciembre y mayo; el resto del año también hay lluvias pero menos intensas y de menor duración. Prácticamente no hay estación seca. Teniendo en cuenta estas condiciones climáticas, se puede aconsejar como mejor época para visitar la región los meses relativamente secos entre junio y septiembre.

Las cosas que hay para ver y para hacer durante el viaje en el crucero son muchas. La ciudad de Manaos tiene suficientes atractivos para merecer una visita detallada. Además, en el estado de Amazonas se encuentra la estación ecológica de Anavilhanas, un enorme archipiélago fluvial poblado de numerosas especies vegetales y animales. Cerca de Anavilhanas se encuentra el Parque Nacional de Jaú, considerado la mayor reserva forestal de Sudamérica.

Si viajas en el mes de junio, no te pierdas el Festival folklórico de la ciudad de Parintins, espectáculo grandioso en el cual se mezclan las tradiciones regionales con elementos europeos. Especie de ópera popular, desarrolla antiguos mitos que añaden su riqueza cultural a la exuberancia del medio ambiente.