Lugares a visitar cerca de Porto Alegre.

El Estado de Rio Grande do Sul cuenta con varios puntos de notable interés turístico; hoy les mostraremos algunos de ellos, situados no lejos de su capital, Porto Alegre.

El Valle del Quilomboes un bolsón serrano situado entre las ciudades de Gramado y Canela; la zona del Valle está poblada de pequeñas colonias agrícolas, llamadas “linhas”, y alberga bosques nativos de araucarias y numerosas cascadas.

Según la leyenda, su nombre se debe a un fugitivo de la justicia uruguaya que halló refugio en este valle, allá por el siglo XIX; “quilombo”, en Brasil, eran los lugares donde se refugiaban los esclavos que huían de sus amos en busca de libertad.

La ciudad de Canela, junto con la ciudad vecina de Gramado, conforma el polo turístico más importante de Rio Grande do Sul y uno de los más concurridos del país. Canela se encuentra a 126 kilómetros dePorto Alegre, y es renombrada como base para actividades de ecoturismo gracias a la presencia de numerosos atractivos naturales, entre ellos el Parque Estadual del Caracol, con la famosa cascada del mismo nombre (167 metros de caída) y el parque da Ferradura. 

El árbol típico de la región es la “caneleira”, a la que esta hermosa ciudad debe su nombre.


Llaman también la atención sus edificios y monumentos, y no dejaremos de visitar la catedral, una de las más importantes de la región, cuya patrona es Nuestra Señora de Lourdes; los pobladores la llaman la “Iglesia de piedra”, por haber sido construida en basalto en estilo gótico inglés. Una buena opción es terminar la tarde en el “Castillito”, una casa de principios del siglo XX construida en estilo típico europeo; hay un museo interesante y una confitería donde podremos saborear un exquisito Apfelstrudel con una taza de té de manzanilla.

La ciudad de Pelotas se encuentra un poco más lejos de Porto Alegre, a 250 kilómetros, y vale la pena conocerla porque tanto la zona urbana como la rural cuentan con monumentos, paisajes y vistas de gran belleza. 

En Pelotas se celebra todos los años la tradicional Fenadoce, fiesta en donde se exhiben los famosos dulces como los de Portugal que hacen famosa a la ciudad. También es interesante en el aspecto arquitectónico, con sus construcciones art nouveau del siglo XIX y herencias como las estructuras de hierro dejadas a principios del siglo XX por los ingleses.

En verano, la ciudad recibe gran cantidad de turistas atraídos por sus dos hermosas playas (Pelotas y Atlántida), y otras diversas opciones, como los paseos en barco por la laguna da Pinguela; o un recorrido por el Centro Histórico para admirar los bellos edificios en el estilo de las Azores, islas portuguesas del Atlántico de donde llegaron los primeros inmigrantes. Lo infaltable, una visita al café colonial gaucho, y la compra de alguna bonita artesanía.