La maravillosa ciudad de Río de Janeiro

No es casual que Río de Janeiro, familiarmente Río, sea nombrada como la Ciudad Maravillosa. Anterior capital del Brasil (lo fue hasta 1960), conserva la magnificencia de sus edificios y arquitectura, símbolo del antiguo poder.

Pero su fama internacional se debe por ejemplo al Carnaval Carioca, la fiesta popular más impresionante del mundo, el Pão de Açúcar y la estatua del Cristo Redentor.

También a sus hermosas playas, inspiración de músicos y artistas, y al Parque Nacional de Tijuca, que es considerada la mayor reserva natural urbana del Brasil.

Río de Janeiro es una fuente inagotable de actividad. Aquí encontrarán cosas para hacer y lugares para ver que ocuparán cada minuto de su privilegiada estadía. La actividad cultural es febril: exposiciones, teatro, danza y música; centros culturales y museos. Hay deportes para ver y practicar para todos los gustos, especialmente el vuelo libre y aladeltismo que permiten ver la ciudad desde lo alto y disfrutar de su magnífica vista.

Río de Janeiro, por su clima bondadoso, es una ideal ciudad para visitar todo el año, aunque los veranos, de diciembre a marzo, son lluviosos. Con sus casi seis millones de habitantes, nos espera para compartir su emotividad, creatividad y magnífica cultura carioca.

Es muy fácil llegar a Río, ya que se encuentra a sólo 450 Km. de San Pablo, y está muy bien comunicada por vía aérea, a partir de sus aeropuertos Internacional Antônio Carlos Jobim, llamado también del Galeão, a 20 Km. del centro, y el Santos Dumont, en la Bahía de Guanabara. que recibe vuelos de cabotaje. Otras formas de llegar a Río son por autobús desde San Pablo o en cruceros marítimos que pasan por sus costas.

Si la idea es quedarse, les informamos que Río posee una de las estructuras hoteleras más grandes del Brasil, desde lujosos establecimientos cinco estrellas hasta pequeñas pensiones económicas.

Y comer tampoco será problema; Río de Janeiro es una ciudad cosmopolita donde fácilmente podrán encontrar comida internacional. Aunque rebautizada con nombres de embajadores… como la “Sopa Leão Veloso”, que no es otra cosa que la bouillabaisse marsellesa. De todas formas, no dejen de probar la gastronomía local, recordando que aquí se sirve un solo plato muy completo. La comida típica por excelencia es la “feijoada“, una combinación de “feijão” (frijoles) con carne seca de cerdo, arroz, naranjas y otros ingredientes.

Si les quedan fuerzas después de un día íntegro de caminatas y playa, Rio de Janeiro ofrece ocio y entretenimiento a raudales. Los lugares de ocio se encuentran cerca de las playas más importantes como Ipanema y Copacabana, pero hay otros lugares en la ciudad, concurridos por sus habitantes, donde podremos pasar buenos momentos y aprender más acerca de la cultura local. Por ejemplo el barrio de Lapa es uno de los más renombrados, de aire bohemio, cerca del centro. También encontrarán diversión y animación en el Barrio Gávea.