La ciudad de Porto Velho.

El municipio de Porto Velho (su nombre traducido al español sería Puerto Viejo), capital del estado de Rondônia, está situado en la margen derecha del río Madeira, que es uno de los principales afluentes del río Amazonas; su población es de cerca de 300 mil habitantes, y muchos de ellos son inmigrantes que arribaron a la zona atraídos por los incentivos que el gobierno ofrecía a fin de poblar la región.

La ciudad de Porto Velho tiene un potencial notable y va en camino de constituirse en un importante polo turístico, por las opciones y atractivos que ofrece, tanto en el plano de la pura contemplación de las bellezas naturales de la zona, como en el de las inquietudes culturales o históricas, o la práctica de deportes de mayor o menor riesgo.


El río Machado da oportunidad para la pesca deportiva, y también para la bajada por la corriente en un trayecto lleno de desafíos; la práctica del rafting niveles I al V puede hacerse tanto en kayak como en boia cross, sólo hay que tener en cuenta las fechas, porque el rafting sólo se puede practicar entre junio y noviembre.

Una peculiaridad de Porto Velho es el ferrocarril Madeira-Mamoré construido durante la época del auge de la explotación del caucho. Su trayecto se desarrollaba en plena selva amazónica, a lo largo de 350 kilómetros; en la década de 1970 fue desmantelado y en la actualidad sólo quedan en uso 27 kilómetros, que se utilizan para viajes turísticos. En la ciudad es interesante visitar la antigua estación del ferrocarril, el Museo Ferroviario y el Museo de Rondônia, donde se encuentran fósiles de animales prehistóricos y un valioso patrimonio de los indígenas que habitaban la región.

En las afueras, está la laguna Belmont, las playas de los Periquitos y Arena Blanca, y también es interesante ver, a 18 kilómetros de Porto Velho, la Cachoeira (cascada) de Teotônio, y la aldea de pescadores del mismo nombre; los turistas suelen comentar el contraste entre la tranquilidad aldeana y la violencia con que caen las aguas de la cascada. Otra opción es la excursión a la última cascada del río Machado, conocida como Ultimo Tombo, impresionante salto de agua que recibe diariamente la visita de turistas de todo el mundo.

A 120 kilómetros de Porto Velho, se encuentra la Reserva Extrativista do Lago do Cuniã, dentro de la cual se extiende el famoso lago Cuniã. Es interesante conocer un poco la historia, en parte legendaria, de esta zona.

Los primeros moradores del lago Cuniã eran los aborígenes llamados “muras” por los actuales habitantes. Cuando llegaron a la región los primeros colonizadores europeos, entraron en lucha con los indígenas por la posesión de las riquezas del lago que eran muchas: peces en abundancia (en especial el pirarucu, un pez raro), castañas de Pará, la hevea, árbol del que se extrae el caucho, y otras plantas útiles.

Cuniã en lengua indígena significa “muchacha joven”. Cuenta la leyenda que, en la lucha con los colonizadores, los aborígenes tuvieron que huir en canoas para no ser diezmados; pero una joven india, por su belleza, fue capturada y mantenida viva. La muchacha, entristecida, una noche de luna hechizó a todos y en cuanto se durmieron, se sumergió en las aguas del lago y no la vieron nunca más. Dicen que Cuniã se convirtió en una cobra grande, que duerme en el pozo más profundo del lago (pozo negro) y solamente se despertará para defenderlo; pero que si un día resuelve irse, el lago se secará y perderá toda su riqueza.

Aparte del encanto poético de la leyenda, hoy la zona del Lago do Cuniã es una unidad de conservación federal creada por decreto presidencial de noviembre de 1999 para preservar el equilibrio y la diversidad biológica del lago.

Un río importante de la zona es el río Mamoré, perteneciente a la cuenca del Amazonas, aunque la mayor parte de su recorrido se halla en territorio boliviano. El río Mamoré tiene una cuenca de gran extensión a través de la cual recibe numerosos afluentes sobre todo de territorio boliviano; en el punto donde desemboca su afluente el Guaporé pasa a ser frontera natural entre Bolivia y Brasil a lo largo de 265 kilómetros, y luego confluye con el río Beni para formar el Madeira, afluente del Amazonas.

En su recorrido forma infinidad de meandros, y gran cantidad de islas, de las cuales la más importante es la Isla Suárez, que está en la zona fronteriza y es materia de disputa entre Bolivia y Brasil. Entre los meandros abandonados se forman lagunas; entre las más importantes está la laguna Mercedes.

Una curiosidad de la zona son las Cajas de Agua Tres Marías, que es un lugar que fue montado para el ferrocarril de Bolivia, y hoy día cuenta con tres torres de agua que llaman la atención de todo visitante.