Itacare, lugar para disfrutar playas y bosques.

Otro de los municipios alineados a lo largo de la costa atlántica del sur de Bahía conformando el circuito de la Costa del Cacao es Itacaré.

Se sitúa a 428 kilómetros de Salvador, y a poco más de 60 kilómetros al norte de Ilhéus; lo protege un cinturón de mata atlántica, que incluye bosques vírgenes, manglares y otros encantos naturales, y lo bañan innumerables riachos que desaguan en el Océano Atlántico.

Su litoral es una sucesión de playas y de cerros cubiertos de bosques y cocotales; las playas situadas cerca de la ciudad son las más concurridas y cuentan con buena infraestructura turística; otras, más alejadas, casi desiertas, son de gran belleza pero de difícil acceso para coches, y algunas, pequeñas y escondidas, ni siquiera figuran en las guías de turismo, y disfrutar de ellas será el privilegio de quienes logren encontrarlas.


La ciudad se originó en una aldea jesuítica, fundada en el siglo XVII en la margen meridional del río Contas, donde se levantó una capilla en honor del Arcángel San Miguel. 

El poblado se llamó San Miguel de la Barra del Río de Contas; su nombre actual deriva del tupí-guaraní (ita = piedra; karé = inclinado).


Es una ciudad que conserva el encanto del pasado, con sus antiguos caserones y sobrados, convertidos hoy en posadas y casas de comercio; la Iglesia Matriz de San Miguel, de unos 300 años de antigüedad, y la casa de los jesuitas, son los monumentos históricos más importantes de la ciudad.

Las actividades turísticas son variadas; en Itacaré encontrarán refugio tanto los amantes de la naturaleza como los aficionados a deportes náuticos, como el surf, y otros; la vida nocturna es especialmente animada. Un tour organizado para recorrer Itacaré y apreciar sus bellezas y singularidades, se realiza por la BA 001, una ruta sinuosa, enclavada en medio de un Área de Protección Ambiental, que es la primera ruta ecológica del país, a lo largo de la cual se observan ríos, manglares, restingas, playas semidesiertas, cocotales y cascadas.

Son numerosas las playas de Itacaré y cada uno puede elegir la que sea más de su gusto. A la playa del Pontal se llega por barco, atravesando el río de Contas, y es ideal para una buena caminata. 

La playa de Piracanga está enclavada en el santuario ecológico del río Piracanga, con gran riqueza de flora y fauna; el acceso es también por barco. La Praia da Coroa, urbana, sin vegetación, con arrecifes, es buena para la práctica de deportes como el windsurf y paseos en kayak. 

La más frecuentada por locales y visitantes es la Praia da Concha, tranquila, con mucha vegetación, buena infraestructura, hermoso lugar para admirar la puesta de sol y sacar buenas fotos. La Playa de San José, poco concurrida, está situada dentro del establecimiento San José.

Éstas son sólo algunas, hay muchas más.