Ilha de Tinharé – Morro de São Paulo.

Ilha de Tinharé.

La Ilha de Tinharé (isla de Tinharé) da nombre a un archipiélago que se halla a sólo 60 kilómetros al sur de Salvador, capital del estado de Bahía. 

Es un lugar bellísimo, que trata de preservar una forma de vida natural, donde no circulan autos, las calles son de arena, las aguas tibias y claras, y con la baja marea aparecen las piscinas naturales y la playa adquiere toda su extensión, que muchos aprovechan para recorrerla en bicicleta.

Morro de São Paulo.

La villa principal de la Ilha de Tinharé , situada en su extremo norte, es Morro de São Paulo, así llamada por hallarse en una elevación (morro) y porque el navegante portugués que la descubrió en 1531 era devoto de San Pablo.

Morro de São Paulo


Gracias a su altura, Morro de São Paulo tiene unos miradores excelentes; desde el mirador norte se divisa el atracadero, la playa Ponta do Curral, situada en el continente, y parcialmente el pueblo de Gamboa; desde el sur, se ven algunas de las playas. Pero a partir de Morro de São Paulo, se suceden cuatro playas numeradas del uno al cuatro y una más:

La Primera Playa es muy buena para nadar, y también para practicar buceo y surf. La Segunda es la más festiva, la Tercera es más poblada, hay movimiento comercial y canchas de deportes. La Cuarta es la que cuenta con piscinas naturales, se pueden conseguir equipos de snorkel y observar diversas variedades de peces. Más allá está la Playa del Encanto, casi desierta, donde reina la paz y la tranquilidad.

Segunda Praia – Morro de Sao Paulo.


Morro de São Paulo es un lugar de afluencia turística y de mezcla de culturas. Al andar por sus calles se oye hablar varias lenguas distintas, así también la cocina se vuelve internacional, el agua de coco fluye tanto como la caipiriña, y la noche es pura fiesta al ritmo de la música brasileña, pero dejando espacio al que busca silencio y descanso.

En los alrededores hay varias cosas interesantes para ver. Gamboa, pueblito de pescadores, de ambiente calmo y conocido por sus baños de arcilla que tienen fama de ser beneficiosos para la piel; se obtienen en unos acantilados que están a una media hora de camino por la playa con marea baja. También es posible hospedarse en una de las posadas del pueblo, mucho más económicas que las de Morro.

Praia Gamboa.


Otras dos pequeñas poblaciones situadas en las islas vecinas, que vale la pena visitar, son Boipeba y Garapuá; hay paseos organizados con acompañamiento de guías. En Boipeba las playas más lindas son las de Cueira, Bainema y Ponta de Castelhanos.

Garapuá es un lugar delicioso, poco frecuentado, rodeado de manglares, con una playa extensa bordeada de palmeras; sus aguas son profundas y cálidas, y es agradable ir a pasar el día, almorzando en alguno de sus pintorescos restaurantes.