Cabo Frio, un paraíso.

Al sur del Estado de Rio de Janeiro, en la Costa del Sol, se sitúa esta zona turística por excelencia, a unos 180 kilómetros de la ciudad de Río y próxima a la península de Buzios.

Dos corrientes oceánicas antagónicas: la del Brasil, cálida, y la de las Malvinas, fría, se juntan en este lugar dotándolo de excelentes condiciones para el desarrollo de la fauna marina.

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Cabo Frío, Buzios y Arraial do Cabo, gracias al cruce de corrientes, son lugares fantásticos para la práctica de toda clase de deportes acuáticos, principalmente el buceo, y también navegación a vela, pesca deportiva, submarinismo.

En Cabo Frío las actividades subacuáticas se dividen entre las de adentro y las de afuera. Las llamadas del lado de adentro se desarrollan en el mar calmo limitado por la Isla dos Porcos, la isla de Cabo Frío y la playa dos Anjos.

Por el lado de afuera se realizan paseos en diversas embarcaciones, que parten del Porto dos Anjos y se dirigen hacia los puntos de buceo; el tiempo de navegación en todos los casos es de 15 minutos. La profundidad oscila entre los 6 y los 40 metros, y se recomienda utilizar los servicios de guías experimentados.

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Una opción es visitar Cabo Frío como parte de excursiones que comienzan en la “Ciudad Maravillosa” de Río de Janeiro, centro turístico del país situado en la Bahía de Guanabara. La visita comprende las famosas playas de Ipanema y Copacabana; la ascensión al Corcovado, donde se alza el Cristo Redentor; y también al Pan de Azúcar, el bosque de Tijuca y el Lago del Boticario.

Una de las mejores atracciones en Cabo Frío son sus playas marítimas, como la Praia do Faro, la Praia do Forte, y playas lacustres como la de Siqueira y Sao Bento. Otros atractivos naturales son la duna Dama Blanca, el Canal de Itajuru, la Laguna de Araruama. Para las salidas en barco los conocedores aconsejan recorrer todo Arraial do Cabo y visitar la imponente gruta azul.

Cabo Frío es una ciudad cosmopolita, con variada actividad cultural, una buena red hotelera, numerosas tiendas y dinámica vida nocturna. También conviene señalar que no debemos guiarnos por su nombre y creer que es un lugar frío; por el contrario goza de un sol espléndido y temperaturas cálidas durante casi todo el año.

Una recorrida por la ciudad se completará conociendo algunas de sus antiguas y bien conservadas iglesias, como la Capilla Nossa Senhora da Guia (1740); la Capilla Sao Benedito (1701); la Iglesia Nossa Senhora dos Anjos (1686); y la Iglesia Nossa Senhora da Assunçao (1615).

Forte de Sao Mateus

Otra visita de sumo interés es el Forte de Sao Mateus (1650), edificado sobre una de las playas más hermosas de Cabo Frío, la Praia do Forte. Es costumbre que este lugar sea punto de reunión con amigos y lugar apropiado para conocer gente.