
En las leyendas indígenas, y también en los primeros mapas trazados por europeos, el Pantanal aparece como un gran lago poblado de islas, llamado el “mar dos Xaraiés”; es una gran zona inundable formada por el Alto Paraguay y los numerosos ríos que bajan del Planalto brasileño, conectada con afluentes del Amazonas por el norte y con la cuenca del Paraná y el Río de la Plata al sur.
Agua y tierra son aquí dos elementos interdependientes, ya que la numerosa y variada fauna de aves y mamíferos se nutre principalmente de la vegetación acuática. Las plantas flotantes son una fuente de alimentos primordial, especialmente los camalotes, acumulaciones de plantas que forman verdaderas islas flotantes arrastradas por los ríos.
Hay un delicado equilibrio interno entre las diversas especies animales y vegetales que pueblan el Pantanal; los yacarés tienen una importante función como predadores reguladores de la población de peces, especialmente pirañas, de modo que es imperioso controlar la caza indiscriminada de aquéllos –impulsada por la lucrativa venta de cueros– para mantener a raya a las agresivas pirañas.
En el Pantanal hay pocas serpientes, en cambio abundan las aves, que son una de las mayores atracciones del lugar; lo más espectacular es seguirlas a su lugar de descanso nocturno, a orillas de los ríos, y observarlas al anochecer o al amanecer.
Entre los mamíferos, encontraremos al ciervo del cerrado, el cachorro-vinagre, el anta, la paca, el lobo-guará, cerdos de monte, pantera onza, y otros felinos que son atraídos por la abundancia de presas; entre los primates, se encuentra el macaco-prego.
Los amantes de la naturaleza y los aficionados a la observación de la vida silvestre, hallan en el Pantanal una ocasión excelente para probar sus habilidades fotográficas capturando con sus cámaras la gran variedad y belleza de las especies que se concentran en el lugar, como son las araras, garzas, capivaras, yacarés, venados y muchos más.
Si consideras la posibilidad de visitar la zona, es bueno saber que hay una carretera de tierra, la Transpantaneira, que corta el Pantanal y ofrece en su recorrido puentes de madera y todas las facilidades para contemplar un desfile de aves y mamíferos de singular interés. Esta carretera, construida en los años 70 del siglo pasado con la idea de unir el Norte y el Sur del país, sin embargo no llegó a terminarse; hay sólo 145 kilómetros transitables que se utilizan para recorridos turísticos.
Foto: Prrrrri