
Dicen que para los brasileños una semana de carnaval no es suficiente, entonces muchas ciudades organizan sus propios carnavales en otras fechas del año; Natal, la capital del estado de Rio Grande do Norte, tiene el Carnatal, que se celebra entre noviembre y diciembre, y su estilo es muy diferente de los típicos desfiles de escuelas de samba que han hecho mundialmente conocido al carnaval de Brasil y en especial de Rio de Janeiro.
Los festejos se centralizan en un enorme camión (llamado “trio elétrico”) que, todos los días que dura la fiesta, circula lentamente por las calles cargando una banda y cajas de sonido, seguido por una multitud regocijada que canta, baila y salta al son de la música; la participación no es gratuita: para poder seguir al camión se necesita conseguir una admisión a través de los blocos. Un bloco (“bloque”) es una empresa que obtiene permiso para participar en el Carnatal, contrata la banda, vende las entradas y controla el acceso.
Alrededor del trio eléctrico se coloca una cuerda larga, sostenida firmemente por el personal del bloco, que marca el espacio en el que sólo las personas autorizadas podrán entrar, siempre que vistan el “abadá”, una especie de camiseta de colores provista por personal del bloco.
Mucha gente se ahorra los reales de la entrada siguiendo al camión por fuera de la cuerda ya que la música se pone a alto volumen y se oye a más de quinientos metros de distancia. Además la organización instala “camarotes”, cabinas desde las cuales se ven los movimientos de la multitud, se observa la banda más de cerca y se ve pasar a todos los blocos.
Son otras maneras de disfrutar de un espectáculo animado y lleno de color, que quedará en nuestra memoria. La concurrencia suele ser muy numerosa; si quieres asistir al Carnatal convendrá que reserves con anticipación pasajes y hotel.
Otra fiesta que se celebra activamente en Rio Grande do Norte, no sólo en Natal sino en muchas otras ciudades, como la de Mossoró, es la Fiesta Junia, que coincide con el día de San Juan, el 24 de junio; esta fecha corresponde al solsticio, que en Europa es el de verano, y en América del Sur, en cambio, es el solsticio de invierno.
Como una pausa para descansar de tanto baile, y de paso, quizás, comprar un buen producto artesanal, te proponemos un paseo a la playa de Pirangi do Norte, en Parnamirim, ciudad donde se concentra la producción de encaje de bolillos del estado. Las rendeiras entrelazan con gran destreza finos hilos de algodón que van formando prendas como manteles, colchas y muchas más, delicadas y bellas.
Foto vía: Wikipedia