
Uno de los centros turísticos más populares de Río de Janeiro es Copacabana, paseo y playa en forma de semicírculo de unos cuatro kilómetros de longitud, que en parte pertenece al barrio de Copacabana y en parte al de Leme.
La playa es la franja costera del Océano Atlántico y se extiende desde el Fuerte de Copacabana hasta un peñasco de roca sólida llamado el Morro de Leme. Detrás de este morro se encuentra el famoso Pan de Azúcar y al otro lado del fuerte la no menos conocida playa de Ipanema.
Bordeando la playa se extiende el paseo, con su característico pavimento decorado con dibujos en forma de olas que producen un curioso efecto óptico, y más adentro, a todo lo largo del paseo y la playa, corre la Avenida Atlántica, custodiada por hileras de edificios.
La Avenida Atlántica tiene dos vías de tres carriles cada una, y entremedio de ambas un paseo peatonal sombreado por palmas y otras plantas. En el lado de la playa tiene una senda para bicicletas y en el lado de los edificios la acera es un poco más ancha.
En la peatonal central de la Avenida Atlántica suelen funcionar ferias artesanales y de pinturas, por lo general a la caída del sol, y de noche reina gran animación en toda la zona con sus numerosos restaurantes; los hay con mesas al aire libre, donde es agradable sentir el aleteo de una brisa tropical mientras deleita nuestros oídos el son de una samba o bossa nova. En este peculiar ambiente se desarrolla el 31 de diciembre y 1º de enero la celebración del Año Nuevo, con un gran espectáculo de fuegos artificiales, música en la arena, y, en una expresión de la mezcla de culturas y creencias que caracteriza al Brasil, la fiesta de Yemanjá en honor de las divinidades yorubas.
Yemanjá, reina de las aguas y sirena del mar, es hija de Olokum, diosa del mar; sus vestiduras están cubiertas de perlas, sus colores son el celeste, rosa pálido, verde claro y blanco, su número es el ocho y múltiplos de ocho. Durante la festividad se le hacen ofrendas de flores y algunas otras cosas.
Según las regiones, la fiesta de Yemanjá se celebra el 31 de diciembre o el 2 de febrero. Es una fiesta de gran misticismo y a la vez muy pintoresca, por lo que atrae por igual a propios y visitantes.
Por otra parte, el puerto de Río de Janeiro, que antiguamente sirviera como punto de salida de la mayor parte del oro que se enviaba a Europa y fue sometido a los ataques por parte de piratas hasta mediados del siglo XVIII, actualmente es uno de los más importantes de sudamérica y también es lugar de paso de muchos cruceros, como el Costa Serena, que van desde Ilhabela hasta Salvador de Bahía y de otros que cruzan el Atlántico.
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