
Espírito Santo es uno de los estados de Brasil, situado al este de la Región Sudeste, limitado al este por el Océano Atlántico, al norte y noroeste por los estados de Bahía y Minas Gerais y al sur por el estado de Rio de Janeiro.
Por su ubicación geográfica y por su importante infraestructura portuaria, este pequeño estado es un verdadero nudo de comunicaciones, tanto con el resto del país como en el orden internacional.
Su capital, Vitória, se encuentra situada en una isla, y bien merece ser visitada para admirar sus construcciones coloniales, puertos, playas, sus calles arboladas y una peatonal a orillas del mar, así como el mercado artesanal llamado Mercado Capixaba de Artesanato, donde se pueden adquirir las típicas ollas de barro, piezas de mimbre, pita, y muchos otros artículos regionales.
Aquí conviene aclarar que el término capixaba suele utilizarse para designar todo cuanto es propio del estado de Espírito Santo: poblaciones, productos, actividades, y demás. A propósito, la comida típica más famosa de este estado es la moqueca capixaba, sabrosísimo plato a base de róbalo con hortalizas y diversos condimentos, servido en cazuela de barro.
La economía del estado es próspera y diversificada, con importante producción agrícola, ganadera, avícola y minera. Tiene además un gran potencial turístico, especialmente en las zonas montañosas y las extensas y hermosas playas, además de sus grandes lagos.
La región serrana es quizás la más atrayente para el turista; ofrece varios recorridos de carácter rural en zonas habitadas en su mayor parte por descendientes de europeos, con sus festivales y celebraciones regionales.
También en la región serrana se encuentra Santa Teresa, a 50 Km. de Vitória; en sus cercanías está la Reserva Biológica Augusto Ruschi, así llamada en homenaje al gran naturalista oriundo de Santa Teresa, reserva que es el paraíso de los ornitólogos, ya que en ella viven, en medio de una vegetación exuberante, ¡más de veinte especies de colibríes! Y quién no conoce el colibrí, verdadera joyita de la naturaleza que parece concentrar en su pequeñez toda la belleza del color y el movimiento.
Otra reserva biológica es la de Comboios, en Regência, conocida mundialmente por la preservación de tortugas marinas. Y en Itaúnas, donde admiraremos sus dunas de arena, algunas hasta de 30 metros de altura, está el Parque Estadual, que conserva un rico ecosistema de marismas, bancos de arena, ríos, lagos, playas y exuberante vegetación; en él funciona el proyecto Tamar, centro de estudio de tortugas marinas, donde el visitante, entre septiembre y marzo, puede observar el desove de las tortugas.
Los destinos turísticos más conocidos se encuentran en la zona costera con ciudades como Guarapari, Jacaraípe y Manguinhos. Pero los destinos de montaña, como Domingos Martins y Castelo, se van haciendo cada vez más populares.
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