
Por su extensión, Sergipe es el estado más pequeño de la federación brasileña; pertenece a la región Noreste y está situado al sur de Alagoas, sobre el litoral atlántico. Su tierra arcillosa es fértil y rica en minerales como la sal gema y el potasio, además de extensos yacimientos de petróleo y gas natural, que el estado explota con apoyo del gobierno federal; sin embargo, la principal actividad económica de Sergipe sigue siendo la plantación e industrialización de la caña de azúcar.
La capital de Sergipe es Aracaju, fundada en 1855 directamente como capital del estado, para lo cual fue emplazada en una ubicación estratégica: la desembocadura del río Sergipe, que vuelca sus aguas en el Océano Atlántico, un lugar ideal para establecer un puerto que diera salida a la producción de azúcar.
En la actualidad, Aracaju es también un centro de turismo nacional e internacional de primer nivel, con playas provistas de todas las comodidades y con la infraestructura adecuada para practicar todo tipo de deportes, realizar paseos en catamarán y disfrutar de una excelente gastronomía.
Aracaju se muestra al visitante como una ciudad de arquitectura refinada, típicamente colonial; se recomienda visitar la Catedral Metropolitana, que se acabó de construir en 1875 y guarda una colección de pinturas neoclásicas. También en el centro de la ciudad es interesante ver el Museo Histórico y Geográfico, donde se exhiben unas cuevas indígenas llamadas “igaçabas”, y muchos esqueletos fósiles.
Un lugar bonito y curioso es el llamado Puente do Imperador, que se mandó hacer en 1860 con motivo de la visita del emperador Don Pedro II; es un puente construido sobre el río Sergipe, que en realidad no lleva a ninguna parte, pero sí es un excelente mirador.
A orillas del mar está el Parque dos Cajueiros, una extensa reserva con libre acceso a campos de fútbol, tenis y voleibol, pistas para bicicletas, parque infantil, bares, restaurantes y quiscos, y donde también funciona un complejo acuático, con piscinas y toboganes de agua. Y si llegamos un jueves, podremos presenciar espectáculos nocturnos de grupos locales de forrós (bailes populares), muy frecuentados por el público local.
La fiesta popular más destacada de Sergipe es la de San Juan, en la ciudad de Estância, ya que, aunque la festividad del santo es el 24 de junio, en Estância la fiesta empieza el 31 de mayo y se prolonga hasta el 10 de julio: son 40 días seguidos. Circula el maíz asado, el cuscús, abundan las bebidas hechas con frutas de la región (pitanga, jabuticaba, jenipapo), las hogueras se extienden por toda la ciudad y hay música y baile durante toda la noche.
No nos iremos de Sergipe sin haber probado sus exquisiteces culinarias, la moqueca de pitu, la caranguejada y el surubim na brasa, u otros platos típicos acompañados de “caldinho” de frijoles, pescado, sururu u ostras. O la paçoca, especialidad del interior del estado, a base carne seca desmenuzada y mezclada con harina de mandioca.
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